No todo está perdido
12 feb. 26ç
Pero, según estos, parece que sí
Nuestro sistema económico actual es incapaz de afrontar las crisis sociales y ecológicas que enfrentamos en el siglo XXI. Cuando miramos a nuestro alrededor vemos una paradoja extraordinaria. Por un lado, tenemos acceso a tecnologías nuevas y notables y una capacidad colectiva para producir más comida, más cosas de las que necesitamos o de las que el planeta puede permitirse. Sin embargo, al mismo tiempo, millones de personas sufren en condiciones de grave privación.¿Qué explica esta paradoja? Capitalismo. Por capitalismo no nos referimos a mercados, comercio y emprendimiento, que existen desde hace miles de años antes del auge del capitalismo. Por capitalismo nos referimos a algo muy extraño y muy específico: un sistema económico que se reduce a una dictadura dirigida por la pequeña minoría que controla el capital: los grandes bancos, las grandes corporaciones y el 1% que posee la mayoría de los activos invertibles. Incluso si vivimos en una democracia y tenemos elección en nuestro sistema político, nuestras decisiones nunca parecen cambiar el sistema económico. Los capitalistas son quienes deciden qué producir, cómo usar nuestro trabajo y quién se beneficia.
Los autores terminan su intervención diciendo
Vivimos en una sombra del mundo que podríamos crear. Un mundo en el que podamos evitar un colapso ecológico casi seguro, en lugar de esperar a que el capitalismo nos empuje más allá del punto de no retorno. Un mundo donde sea posible abolir la inseguridad económica, la precariedad, la pobreza, el desempleo y la indignidad, mientras llevamos vidas significativas dentro de los límites planetarios. Esto no es un sueño lejano. Es una perspectiva tangible.
Perspectiva tangible, pero entre la introducción que corto y pego y esta conclusión sometida al mismo tratamiento, hay serios párrafos enumerando las condiciones para que esa perspectiva sea tangible. Es pensable, sí. Léase, si no. Yo me quedo con el "del dicho al hecho siempre hay un trecho". Añádanse unas gotas de violencia entre Estados, y se verá por qué. El sustento de la oligocracia todavía ha de ser fundamentado ¿AI?. Y siempre nos quedará la esperanza/horror de peleas entre sus facciones. Esperanza porque las debilitara, horror porque nos destruiría. Nadie tiene el control, aunque algunos se crean que lo tienen en sus islas de poder. Es un imposible. Es una especie animal más, por más "racional" que se pretenda y no siempre demuestre.
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