Mercado electoral
5 nov 26 El capitalismo proporciona una idea para entender las elecciones: el mercado. Pero es que, como sucede también con la economía, el mercado es una abstracción, útil para construir modelos matemáticos, pero inútil para análisis concretos de situaciones concretas. Hablar de "infinitos ofertantes, infinitos demandantes, todos ellos con información completa y total libertad de elegirt" no da para más. El marcado electoral tiene muchas variantes reales. Vayan algunas. Por el lado de la oferta, podemos tener oferta estable y oferta cambiante. Efectivamente, a la hora de la "compra" (el voto) no es lo mismo tener la oferta de siempre (los partidos de siempre y, encima, bien clasificados en "derecha" e "izquierda", a los que puede añadirse un posible "centro") que una oferta cambiante: este año ofertan dos, otro año tres y otro año tres diferentes. Eso hace la compra difícil, como después veremos. Pero si hay dos, sólo dos y siempre dos...