Cosas de las redes
21 oct 26 En un editorial El País contra un nuevo linchamiento racista producido en España, se dice No es la primera vez que ocurre ni será la última. El patrón de dirigir violencia verbal en redes contra un objetivo, con el fin indisimulado de que derive en violencia física, es conocido y se ha intentado ya en Torre Pacheco, en Mocejón o en Southport. No hace falta ni siquiera un suceso real. Vuelvo al esquema: frustración que genera que lleva a algún tipo de agresividad agresividad que puede terminar en violencia. Y la violencia puede ser más o menos fuerte. Y puede dirigirse contra uno mismo (por ejemplo, depresión, suicidio) o contra algo u otros. Y ese algo puede ser desde un objeto casero sobre el que descargar esa frustración a patadas (un colchón, por ejemplo) hasta algo abstracto, un concepto, algo como la religión de los otros, la ideología de los otros o la (supuesta) raza de los otros (no se olvide que la raza es una de tantas construccio...