De qué va la cosa
3 Abr. 26
Esto titulan
Nacionalistas cristianos en el gobierno estadounidense promueven los ataques contra Irán como una guerra santa.
Con Pete Hegseth al frente del Departamento de Defensa, la línea que separa la iglesia del estado se difumina cada vez más.
Otros añaden
Las teorías de la guerra de Pete Hegseth apelan a Jesucristo combinándolo con llamados a una “máxima letalidad.
Viene bien la noticia para ayudar a distinguir algo que, para mi cansancio, ayer vi en televisión en mezclas un tanto caóticas. Relatos, que se llaman ahora. Veamos.
Una cosa es el hecho (en este caso los ataques contra Irán). Fotos, soldados, aviones, misiles, muertos, ruinas. Vale también para los ataques de Israel y los producidos viceversa. Hay quien, entre los efectos, pone al derecho internacional
Otra cosa son los actores, menos problemática, aunque, ¿tiene algo que ver la industria armamentística?
Pero después vienen los que deciden: quiénes son, directa o subordinadamente.
El problema comienza con las intenciones: para qué lo hacen. Y ahí la cosa empieza a ponerse confusa: poner a prueba un armamento, demostrar su valía política, ampliar territorio como un animal y defenderlo como ídem. Vale la pena intentar distinguir entre las intenciones manifestadas y (y ahí viene el lío) las intenciones ocultas.
Pero antes se podrían considerar las motivaciones. De todo tipo, incluso personales.
Y llegamos a la justificación que se añade o se sobreponne. Guerra Santa es una. Recuperar la tierra que YHWH les dió también en el Líbano es otra. Seguro que hay más, pero el ruido de las bombas, de las declaraciones y de los comentaristas habituales no me dejan ver.
En general, nadie ataca. Todos se defienden o defienden algo. Y no queda claro qué tendría que pasar para que la cosa terminara.
No es fácil hacerse una idea completa que permita un juicio fundamentado. Paciencia, pues, con los espectáculos televisivos al respecto.
¿China? ¿Quién ha dicho China en plenas fiestas de primavera y ocupada en la IA?
Añado Le Monde
"La guerra iniciada por los estadounidenses y los israelíes no traerá ninguna solución para Irán ni para la región."En un artículo de opinión publicado en "Le Monde", un grupo de ex embajadores franceses y directores del Ministerio de Europa y Asuntos Exteriores piden medidas ante una crisis moral y legalmente injustificable que amenaza seriamente los intereses europeos.
Calma, pide el primer ministro australiano.
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