Todo es comparar

 5 abr. 26

Leído hace un momento.

Primero, esto, de Counter Punch

Las emisiones de dióxido de carbono (CO2) provenientes de combustibles fósiles e industria totalizaron 38.11 mil millones de toneladas métricas (GtCO₂) en 2025, alcanzando un máximo histórico, en comparación con 25.51 GtCO₂ en 2000. Además, la tasa de calentamiento global se duplicó con creces por primera vez en la historia de la humanidad, en tan solo una década. Los científicos están atónitos: La tasa de calentamiento global se ha acelerado más en la última década que nunca antes, LiveScience, 7 de marzo de 2026. Según la NASA , el 97% de los científicos que publican en el mundo coinciden en que las emisiones excesivas de CO2 causan un calentamiento global excesivo, así como un cambio climático anómalo.

El titular es claro

El carbón de China y el CO2 de Estados Unidos avivan el calentamiento global

Añádanse los efectos del "infierno" en torno a Irán. 


Ahora, tomado de Haaretz

Las restricciones al vino kosher —la certificación kosher más severa— hacen la vida imposible a quienes trabajan en la industria. El consumidor laico debe despertar y apoyar a las bodegas no kosher; de lo contrario, llegará un día en que será imposible encontrar vino no kosher y se perderá otra pequeña batalla en la lucha por la identidad de Israel.

Interesantes ambos, aunque de importancia relativa. Los anti judíos se quedarán con el segundo. Kosher es la calificación de un alimento como no apto  para el consumo de un practicante estricto del judaísmo. Lo sé por experiencia: vivió unos días en mi casa una amiga judía practicante y recuerdo lo complicado que fue organizar las comidas para no introducir algo kosher en nuestros platos, cosa que incluía ir a la pescadería para que ella eligiese los pescados que sí se podían comer sin faltar a las reglas.

Tenemos, pues, a escala local, el peso que las religiones (no sólo el judaísmo, que se lo digan a los cristianos de Hegesth, subsecretario de Guerra en USA). Y la tendencia parece ser al incremento a escala mundial. Nada que objetar si no se meten en mi vida cotidiana de modo molesto (la visita de mi amiga no fue nada molesto).

Pero el problema que plantea la primera noticia nos afecta a todos: al Planeta, con o sin capacidad de dar la vuelta a la Luna. De religiones se puede hablar, de cómo hablan de esta vida y de cómo dirigen, en su caso, a la otra vida. En plan comprensivo o en plan intransigente. De lo segundo es que casi no se habla y nos va en ello algo más que la Vida  Eterna. Habría que despertar, así sí.

En todo caso, tómese un vino si quiere y si, por lo que sea, no puede, tómese una cerveza, aunque sea 00. O lo que sea. Pero disfrute del día. Carpe diem, sí. Y el que venga detrás, que arree.

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