Los jefes nunca se equivocan

 31 may 26

Era un viejo eslogan falansita-franquista que escuché en mi niñez valenciana. He tenido que pensar en ello al leer esto en Le Monde periódico que, por supuesto, había abierto su edición en pantalla con la victoria del PSG  en la Liga de Campeones (PSG bajo entrenador español, por cierto, frente a otro entrenador también español: los jefes no se que equivocan cuando ganan, pero esa es otra cuestión). El artículo dice

"Trump y Netanyahu han elevado su propia ceguera al nivel de un arma de destrucción masiva."
El hecho de que se considerara a Mahmoud Ahmadinejad para liderar Irán nuevamente dice mucho sobre el colapso intelectual de la alianza israelo-estadounidense, observa el historiador Jean-Pierre Filiu en su columna

 Pues hay veces que sí que se equivocan. O, por lo menos, cabe la posibilidad de pensar que tal vez se equivoquen alguna vez, lo cual quiere decir que es posible que a veces acierten. Conclusión: la obediencia ciega, incluso sometiendo el juicio, se deja para utopías pensadas a favor del que manda. Se equivocan a veces y siempre tendría que caber la objeción de conciencia. 

Pero el ORDEN exige obediencia, aunque la inteligencia imponga juicio previo. Y este puede ser algo sencillo: se obedece no porque tengan razón. Pensando que se pueden equivocar, se obedece por_ miedo, pereza mental, "peor sería lo contrario", necesidad de orden etc. ¿Se imaginan de Trump y Netanyahu abriendo una discusión pública sobre asuntos como esos?

Igual ellos quizás también dudan, pero deben dar la imagen de que no dudan para que los que obedecen lo hagan de manera ciega. Se puede obedecer "a pesar de...". Por conciencia del mal menor.

Ya lo sé. La vida no es una novela.

Volviendo a la realidad, Libération 

Final de la Liga de campeones. El PSG revalida su título tras un final de infarto.

Acosado por un Arsenal que hizo gala de su condición de equipo menos favorito, el club parisino conquistó su segundo título continental consecutivo en la tanda de penaltis (1-1 al final del tiempo reglamentario, 4 penaltis a 3).

Le Monde era otra cosa

 En un París vibrante de emoción, la historia de una noche de euforia y tensión tras la victoria del PSG en la Liga de Campeones. "¡El fútbol es lo que nos une!"! 

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