No a la guerra
26 may 26
Una fuente estadounidense que respeto comienza con
Recordatorio del Día de los Caídos:Ninguna guerra posterior al 11-S ha válido la pena.Nuestros líderes siguen gastando dinero en guerras que, según ellos, convertirán a Estados Unidos en la potencia indiscutible del mundo; guerras que, en cambio, matan a millones de personas en el extranjero, ponen en peligro a las tropas estadounidenses y dificultan la vida en casa.
Y prosigue
A medida que se acercaba el Día de los Caídos, las encuestas mostraban que casi dos tercios de los estadounidenses coincidentes se oponían a la guerra contra Irán . Y tienen razón. Tras décadas de guerra desde el 11-S, los estadounidenses coinciden en gran medida: la guerra no merece la pena.
Pero la cosa se complica. Primero, por el dicho latino si vis pacem, para bellum, si quieres la paz, prepara la guerra, y hay fuertes intereses económicos (grupos de presión incluidos, lobbies) interesados en que te prepares para la guerra. Y los líderes políticos están en el ajo.
Claro, puede ser defensiva: si nos atacan, respondemos, y para responder hace falta prepararse para esa guerra defensiva.
Y ya que estás preparado, igual se te ocurre resolver algún problema fronterizo (por ejemplo, con Marruecos o Argelia, digo) usando ese material, que algún uso habrá que darle más allá de las maniobras que lo hagan obsoleto y, por tanto, obliguen a sustituirlo. Piénsese que los viejos drones ya no sirven. No te digo las espadas.
Pues lo siento: no hay camino para la paz, la paz es el camino. Y victoria siempre implica derrota y rencor, venganza. Mejor negociación, acuerdos, do ut des, actitudes y, en particular, resolver los conflictos internos para no intentar enterrarlos con un conflicto armado externo. Pero no recuerdo a quién se le ocurrió decir que el hombre era un animal racional. No debía de ser muy empirista. Tal vez racional respecto a valores, pero racional respecto a fines sin pensar en las consecuencias...
Militares, sí (que se lo digan a mi tío Alfonso qepd, militar, y nunca mejor dicho -estuvo en la División Azul, en Rusia-). Defensa, sí. Militarismo, no. Tiene malas consecuencias a plazo. Y no te digo jugar a la guerra como dicen en Libération refiriéndose a Trump y a su guerra en Irán
Al jugar a la guerra como los niños juegan con soldados de plomo, el presidente de la mayor potencia militar mundial ha demostrado su nulidad diplomática y bélica.
Y parece que no lo pagarán ni él ni su familia, que más bien ganarán. Pero lo pagará, y a qué coste, su país.
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