La guerra es otra cosa
20 jun 26
El catalán se habla a ambos lados de los Pirineos. Hubo un tiempo en que formaban parte de una sola entidad, pero fueron separados, manu militari supongo, y los impuestos se pagaron en direcciones divergentes a partir de dichos montes: autoridades diferentes, ejércitos diferentes, impuestos diferentes. Algo parecido debió de pasar con el galaico en el Occidente de la Península Ibérica: ahora se llama portugués en un lado y gallego en el otro por más que las semejanzas entre ambos (hablo uno de ellos) hagan pensar en pasadas unidades rotas por tratados entre las autoridades competentes, es decir, con el ejército apropiado para cada caso. Como bien pude comprobar, con más razón, dando clases en Portugal y Brasil. Eran otros tiempos.
Y otros tiempos, por ejemplo, los de la última Guerra Civil en las Españas (lo de última, porque no fue la única): ejércitos enfrentados por conseguir la capacidad de conseguir impositores. Unos con apoyo externo (las Brigadas Internacionales, por ejemplo) y otros con apoyo externo (Alemania e Italia, por ejemplo). Y los puedo imaginar en la Batalla del Ebro, en la que participó mi padre como soldado conscripto por una de las partes aunque llevara escondido carnet de la contraria, pero eso era irrelevante a la hora de luchar, pero no a la hora de ser fusilado si se lo encontraba quien no debía. Aquella guerra terminó con un parte que describe bien cómo eran las cosas entonces. Cito de memoria:
Cautivo y desarmado el ejército rojo, las tropas nacionales han alcanzado sus últimos objetivos militares. La guerra ha terminado.
Pues eso: tropas de ejércitos formados por conscriptos y voluntarios, personas enfrentadas con las armas disponibles con el viejo objetivo de ocupar un territorio para "hacerlo propio", es decir, administrado.
Demos un super salto y vayamos a Rusia-Ucrania. Dos ejércitos enfrentados por el dominio de territorios, sin excluir la recuperación de Crimea por parte de Ucrania, pero con el inmediato objetivo del gobierno ruso de obtener el dominio sobre la zona ucraniana en la que domina el ruso como lengua hablada habitual. Guerra por territorios administrables y sometibles al poder del de arriba. Pues no.
Ahora
La IA y los drones están transformando rápidamente la guerra, desplazando el poder militar hacia países que pueden combinar escala de fabricación, sistemas avanzados de IA y datos del campo de batalla.
Y hay quien dice que
Estados Unidos y Europa, obstaculizados por disfunciones políticas y estructuras militares obsoletas, siguen peligrosamente desprevenidos.
Tal vez. Pero el caso es que los que pelean ahora ya no son tanto los soldados (que haberlos, háylos, conscriptos, voluntarios, asalariados) sino los drones. Los muertos que aquellos mataban, los matan ahora los drones, como los 600 ucranianos que atacaron dando en refinerías rusas y causando unos pocos objetivos y unos pocos muertos proporcionalmente, pero así es ahora.
Ahora
Ukraine Hits Russia Where It Hurts
Y el Moscow Times (periódico que se publica en Amsterdam) titula
Ucrania incendia una importante refinería de petróleo en el mayor ataque con drones jamás realizado contra Moscú
No es la Batalla del Ebro. Algo ha cambiado. Ya no son soldados lo que cuenta y se explica
“Es hora de que la guerra termine y Rusia debe tomar las medidas diplomáticas necesarias”, escribió Zelensky en una publicación en X.
Ahora no se envían Brigadas Internacionales, sino drones. No lo son todo, pero es obvio que las cosas no son como eran. Que se lo digan a Irán "respondiendo" a los Estados Unidos y a Israel con Hezbollah, pero, todo sea dicho, no en Gaza y Cisjordania, donde no hay novedad en un proyecto de ocupación contra civiles (lo de Hamas, no parece tan central). En Cisjordania es obvio: no hay dos ejércitos.
“Es hora de que la guerra termine y Rusia debe tomar las medidas diplomáticas necesarias”, escribió Zelensky en una publicación en X.
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