Lo que diga la ciencia
1º jul 26
La supersticíón, ya se sabe, es algo en lo que se cree sin base alguna. La ciencia, no. La ciencia es seria. Pero vayamos por pasos en lo que se refiere al clima.
Tenemos, primus inter pares, a los negacionistas tipo trumpista: no hay tal cosa, si se trata del cambio climático. En cuanto haga algo de frío, saldrán diciendo, como ya han dicho en situaciones anteriores lo de "¿ven?¿dónde les queda lo del calentamiento global?". Y a las pruebas se remiten: el frío.
Pero, claro, visto el veranito que ha tocado este año en el hemisferio norte, la prueba definitiva del tal calentamiento climático o cambio climático son los muertos producidos por esa ola de altas temperaturas en lugares no preparados para soportarlas e incluso no preparados para sobrevivirlas.
Después están los de la vía media: hay calentamiento, sí, pero disponemos de herramientas para enfrentarnos no sólo a lo de este verano meridional sino también a un eventual cambio climático contra el que es posible luchar. Y a los científicos se remiten.
Sólo para masoquistas como yo se les ocurrirá leer este largo texto en inglés incluso si google se lo traduce servilmente. Se trata de los informes de científicos de reconocido prestigio y empleo de alto rango que han analizado el problema del calentamiento y han concluído que, con determinadas políticas públicas y privadas, se puede controlar, reduciendo el riesgo catastrófico o incluso haciéndolo desaparecer. Así que, tranquilos.
Sólo hay un pequeño problema, no para los que nieguen el cambio, sino para los que creen que es controlable y es, como se explica en el artículo que cito, el papel financiador que han tenido determinadas empresas en la investigación científica que lo fundamente científicamente. Son varios los científicos afectados y varias las empresas interesadas en que las medidas sean las que mejor encajen con los intereses de dichas empresas.
En mi antiguo trabajo, conocí de algunos casos de investigaciones "compradas" por sus financiadores interesados en determinada línea de comportamiento. Lo que se hace en ese artículo es ver cómo los intereses de determiandas empresas petroleras y energéticas han financiado determiandos estudios de reconocido prestigio "para que" se obtuvieran resultados que legitimaran el mantenimiento de la obtención de intereses por parte de los tales financiadores. Yo pago, tú "investigas".
No es toda la ciencia, por supuestísimo. Pero sí una llamada a no convertir "lo que diga la ciencia" en una superstición, algo en lo que creer sin tener que hacer mayor esfuerzo cognitivo adicional. "Lo dice la ciencia" y basta. Lo viejos como yo recibimos proclamas de ese tipo sobre qué hacer, con que alimentarse o con qué curar los achaques propios de la edad o achaques simplemente. Lo siento mucho, la vida es así, no la he inventado yo. Simplemente la constato y reconozco los incómodos niveles de incertidumbre con los que no hay más remedio que convivir si se rechaza la certeza de la superstición. Los científicos que negaban el heliocentrismo tenían seguidores muy importantes que, como la Inquisición, tenía la experiencia diaria a su favor: era el Sol el que se movía. He vivido cerca de donde se condenó a alguno de tales atrevidos a negar lo que se ve a simple vista.
Ciencia, sí. Credulidad, no. El dinero y el poder también actúan en función de sus intereses.
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