Pleitos tengas y los ganes

 13 jul 26

Solo he estado una vez en un juzgado y fue por problemas personales. Recuerdo conversaciones entre abogados. Sobre todo cuando se preguntaban "y a tí, ¿quién te ha tocado?". Daban con eso a entender que había diferencias entre los jueces. Primero, porque la ley no se puede aplicar como una ley física de "masa por velocidad igual a fuerza por tiempo", con datos claros y distintos como decía Descartes. Además, los hay más lentos y más ágiles, más amigables y más hirsutos y, ay, con más ganas de colaborar y con menos si alguna. Viene esto a cuento del artículo que leo hoy sobre la corrupción que, según un arzobispo, ha convertido al Estado en "una banda de ladrones".

El artículo trata sobre la aparente diferencia en la rapidez con que se resuelven los casos ante juzgado según de quién se trate el corruptor/corrupto. Procesos interminables vs. procesos rapiditos.

En primer lugar, indicaría lawfare, utilización de la ley según la ideología política del juez del caso: lento para los amigos, expeditivo con los contrarios. Que los jueces pueden tener y tienen (como la tengo yo) su ideología, no es el caso. Claro que la tienen. Que se dejen llevar mecánicamente por ella, ya no es tan claro ni, cierto, universalizable.

También puede indicar diferencia de juícios: los que son resultado de un complejo proceso de investigación policial y los que casi parecen resultado de la voluntad del juez que se precipita.

También hay casos y casos: los sencillitos (tú hiciste eso y eso está muy feo) y los complicados (complejos). Y, yendo a los extremos, los de acusados aficionados (cayeron en una tentación) y acusados profesionales (tramas de corruptores profesionales y corruptos igualmente profesionales). Y una realidad mezcla de ambos.

Probablemente, cada caso es el efecto de todas estas diferencias simultáneamente, con lo que resulta arriesgado generalizar tanto sea con Gurtel como con Begoña. Pero si en política vale todo, en política vale exagerar la corrupción del contrario y silenciar la propia. Cada ú a la d'ell i a furtar lo que es puga.

Las acusaciiones de corrupción a trumpistas como Le Pen en Francia o Farage en el Reino Unido son particulares, pero cuando llueve se moja como los demás. Trump se encuentra, como diría Romain Rolland en título, "au-dessus de la mêlée".

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