Un buen resumen

5 jul 26

Los datos del SIPRI que reproduce El País son unívocos. El mundo sigue en su aumento del gasto militar. Y las explicaciones son claras y se resumen en la entradilla

La conflictividad geopolítica, la revolución tecnológica, intereses económicos y falta de tratados internacionales apuntan a un persistente avance de la carrera armamentística

Comencemos: porfía lastrada  por ver quién manda aquí y conflictos fronterizos variados que se podrían resolver de otro modo, pero que, sobre todo en el segundo caso, se prefiere hacer a brazo partido. En el primero, se podría seguir en ver "quién la tiene más larga", poniendo la comparación en otros temas como los económicos, políticos, culturales, humanitarios. Pero no.

La revolución tecnológica, como ya he comentado, tiene su peso. La guerra ya no es lo que era, cuando se hacía con avances del cuerpo a cuerpo marcados por trincheras, aunque algo queda de eso "para los pobres". Ahora, como se ve casi a diario en Rusia-Ucrania, son los drones, su fabricación, su uso y sus nuevos modelos.

El derecho internacional brilla por su ausencia. Habría sido un modo de resolver conflictos que se resuelven yendo al juzgado. Incluso con instituciones que actuasen como mediadores ante algo que es consustancial con la ambición, que es el conflicto. Los organismos internacionales, de los que, por cierto, se producen bajas muy significativas en sus miembros, no son creíbles y, mucho menos, obedecibles.

¿Qué queda? Los intereses económicos de las empresas armamentísticas convertidas en proveedoras de presupuestos militares, sin que quede claro qué es primero: el presupuesto militar o los intereses económicos.

Seguiremos, pues, con la carrera, desde la oferta (investigación, innovacion, producción, corrupción) y desde la demanda (yo, mí, me, conmigo). No extrañe el titular con que comienza el reportaje que cito.

El mundo se precipita a una peligrosa espiral de gasto militar

Si se tiene, es para usarse. Y si se necesita, se compra. Y si el otro compra, yo más. Y el comerciante, en medio. Resolver conflictos no es rentable.

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