El que avisa no es traidor

 7 ago 26

Le Monde abre hoy con

La interferencia rusa entra en la campaña
Aunque los recientes actos de desinformación, a menudo improbables y con muy poco impacto en el debate público, parecen inofensivos, el candidato de la Place publique y el de Renaissance se mostraban públicamente preocupados por ellos.
Y comienza
Después de Édouard Philippe y Raphaël Glucksmann, le toca el turno a Gabriel Attal. El candidato del Renaissance para las elecciones presidenciales de 2027 fue blanco el martes 4 de agosto de una campaña de desinformación desde Rusia, a través de informes falsos, Vídeos y portadas que usurpan la identidad visual de varios medios franceses (RFI, BFM-TV, France 24, AFP, Le Parisien, Francia Occidental, Libération y Le Monde), y tweets de cuentas no identificadas.

Insisto: se trata de "informes falsos, vídeos y portadas que usurpan la identidad visual de varios medios" en el trascurso de una camaña impotante para la presidencia francesa en la que la trumpista Le Penn podría salir ganando a pesar de su lastre legal (bueno, Natanyahu también lo tiene en las elecciones parlamentarias de su país de este octubre y su partido, el Likud, no va nada mal en las encuestas).

Estas "intervenciones" se atribuyen a Rusia y no sería el primer caso conocido (se ha hablado de pasadas injerencias rusas en Cataluña, que yo recuerde). Pero mi cuestión es: si Rusia es capaz de hacer eso, ¿qué no podrán hacer los dos líderes de la IA, los Estados Unidos y la China?.

No están mal estas revisiones sobre esa IA

guiado por las tres leyes de la robótica de Asimov, propongo una posible formulación de las Tres Leyes de la IA: 1) Una IA no debe dañar ni engañar directa o indirectamente a un ser humano, ni actuar de manera que apoye una actividad ilegal o poco ética; 2) Una IA debe obedecer las órdenes legales y éticas que le ha dado un ser humano, salvo cuando dichas órdenes entren en conflicto con la primera ley; 3) Una IA puede operar de forma autónoma siempre que sus operaciones autónomas no entren en conflicto con la primera o segunda ley.

Mucho pedir. No es hablar por hablar. Porque hay más. Resulta que, en varios chats en los que estoy inscrito -con baja participación por mi parte, todo sea dicho- son frecuentes las entradas de "informes, videos y portadas" sobre cuestiones políticas. Eso no las convierte en falsas. Simplemente las hago objeto de una distancia crítica. Pueden ser verdaderas, pueden ser falsas, pueden ser, en todo caso, un desahogo de quien lss hace públicas. O un deseo de tener al grupo correctamente informado. Informado sí, pero en algún caso, no tanto. No viene mal preguntarse cui bonum, a quién beneficia. Pero esa es otra.

En general, conviene desconfiar de propuestas sencillas sobe cuestiones complejas. El caso inmediato sería Ceuta, al margen del papel de las redes sociales también susaharianas.

Si hay que elegir entre credulidad y escepticismo..(continuará, supongo)

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