Elecciones en Israel

20 ago 26

 Esta parece ser la situación

 "El bloque liderado por Eisenkot obtendría 59 escaños, frente a los 51 del bloque del primer ministro Benjamin Netanyahu. Los partidos árabes —encuestados antes del anuncio de una lista conjunta— obtendrían en conjunto 10 escaños"

El bloque de Elsenkot podría gobernar con los diez escaños árabes ya que hacen falta 62 escaños para formar gobierno. Cosa difícil porque los partidos árabes están dividido, enfrentados entre sí y con un electorado poco movilizado a votar.

El bloque de Netanyahu está peor. Necesitaría 11 escaños más para llegar a esos 62 preceptivos. Pero, de dónde. Del Likud, partido de Netanyahu, lo tiene con problemas. Natanyahu no está en su mejor momento de imagen, amén del juicio que sigue pendiente. Tal vez, entonces, la esperanza es que aumenten los votos a los partidos sionistas de su coalición.

Smotrich, que ha sido ministro de finanzas en la actual coalición, lo tiene claro: hay que conseguir más territorio de Gaza. Y, ya puestos, más de Cisjordania. Se trata de diseñar un futuro que en editorial Haaretz juzga distópico tanto para israelíes como para palestinos, pero lo primero en sordina.


Más claro es Ben Gvir, ministro de Seguridad Nacional, llegando a proponer el número de muertos gazatíes a asesinar cada noche (estamos en campaña electoral, no lo olvide): entre 30 y 40 gazatíes que ni siquiera son personas. Hace algo más de tiempo ya dijo que le encantaría tener una casa en Gaza (se supone que al estilo de la Riviera que en su día propuso Trump). Ahora propone el lugar para poner la horca en que ejecutarlos.

Un momento.
No se trata de anti-islamismo y anti-judaísmo. Se trata de otra ideología, el sionismo, de la que los dos ministros son representantes en sendos partidos. Su ideología es clara: conseguir para el pueblo judío (es decir, el Estado de Israel) la tierra que su Dios les prometió a través de Moisés cuando huían de Egipto. Gaza y Cisjordania están incluidos (Jesús de Nazaret nació en lo que ahora es Cisjordania). Y el sur del Líbano, tómese nota, también. Y en campaña electoral, puede funcionar recordar lo que se hace para lograr ese ideal.
Esto no quita el rechazo a las prácticas guerrilleras de los, palestinos, que defienden lo que consideran su tierra y lo que son sus creencias. Hamás, Hezbollah y demás enemigos declarados de los sionistas, amén de defensores de lo que ellos consideran su tierra de siempre. De antes de que llegaran los judíos, las varias veces que han llegado.
Elecciones para octubre. Poblemas para mucho más trecho.

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