La otra versión
1º sep 26
La frontera española con Italia está con problemas: se pide identificación de quienes llegan a Italia desde España y viceversa. La Repubblica presenta así los desarrollos recientes(traduzco; y modifico lo mínimo):
El gobierno italiano decide ampliar los controles fronterizos para quienes llegaban a Italia desde España quince días más. Es una suspensión del acuerdo de libre circulación de Schengen. Pero los datos publicados por el Ministerio del Interior son claros: de los 180.000 pasajeros a los que se les solicitó documentos en agosto, solo 31 fueron rechazados y de ellos solo 8 eran ciudadanos marroquíes, por lo tanto migrantes hipotéticos que, habiendo llegado a Ceuta tras el asalto de los 80.000 que desembarcaron en el enclave español a finales de julio, habrían logrado entrar en Europa y llegar a Italia. Pero no hay pruebas y, de hecho, es absolutamente improbable que siquiera una de estas ocho personas de nacionalidad marroquí procediera de Ceuta. Aun así, el gobierno italiano decía estar basándose en una evaluación técnica del aparato de seguridad según la cual la situación en Ceuta seguiría fuera de control, que los aproximadamente 5.000 migrantes presentes todavía no habían sido identificados y entre ellos podría haber terroristas yihadistas. Por supuesto, dicen, no es en absoluto un acto hostil contra la "España amiga", sino la necesidad de defender los intereses de la seguridad nacional.
Ahí quería yo llegar, sospechando trumpismo rebajado en esas decisiones.
Gente que conozco ha hecho el viaje España-Italia-España en este periodo y nadie les ha pedido nada en los respectivos aeropuertos. Pero el que manda, manda.
Comentarios
Publicar un comentario