Puede ser optimismo
6 sep 26
Es nada menos que Stiglitz el que augura que esta grandiosa "Caída de los Dioses" (no confundir con la película de Visconti) viene y es para bien. La crisis de los Estados Unidos es evidente para muchos, excepto, si hacemos caso a lo que dicen, para sus dirigentes. Los cambios de hegemonía en el sistema mundial ya se han producido: cayeron los Reyes Castellanos, cayó Inglaterra, ¿caerá USA? Chi vivrà, vedrà. Pero Stiglitz lo da por hecho y piensa que será bueno para el sistema mundial en su conjunto. Eso sí, habrá que ver si hay peleas por su sustitución, acuerdos para su alternativa o un arreglo tranquilo entre tranquilos. Esto último lo dejo para los optimistas obstinados. Pero los pesimistas igualmente obstinados tienen aquí argumentos para pensar que après moi le déluge es una posibilidad, pero que hay indicadores de alternativas menos catastróficas. Pero que la hegemonía trumpista está en declive, parece que sí. Lo que no queda claro es cómo funcionará el trumpismo sin Trump, trumpismo que está en auge en Europa y ya asentado en América Latina. Pues el Evangelio: "No tengáis ansiedad por el mañana. Bástale a cada día su malicia". Vale, pero, de nuevo: lo que sea sonará. En análisis coste-beneficio a corto plazo, mejor optismismo. A medio plazo... siempre nos quedará París.
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