Un nuevo cambio
Tal vez tenga que ver con la revolución tecnológica, algo más potente de lo que fue la revolución industrial y a cuya comparación ya me he referido. Pero esta puede ser una consecuencia de la actual revolución, aunque no me acaba de encajar con la idea de lo que supone la tecno-oligarquía actual. Pero esto es lo que saco del último número de la revista Foreign Affairs. Pero, antes, algo que me llega de Politico
Trump fue muy claro esta mañana con los líderes mundiales. «Estados Unidos rechaza categóricamente cualquier intento de construir un plan globalista para controlar la inteligencia artificial de la que tanto se habla ahora», declaró ante la ONU. «Estamos muy por encima de China y de todos los demás, y vamos a mantenerlo así… No voy a frenar el crecimiento de nada que vaya a ser más importante que la Revolución Industrial».
A buen entendedor pocas palabras bastan. Pero es obvio que no soy ese buen entendedor. Vamos, pues, a Foreign Affairs
Los épicos éxitos diplomáticos de Estados Unidos en el siglo XX generaron expectativas peligrosamente altas. Alemania y Japón se rindieron incondicionalmente en 1945; el presidente estadounidense Harry Truman creó la OTAN en 1949; el presidente John F. Kennedy resolvió la crisis de los misiles cubanos en 1962 mediante intercambios diplomáticos secretos con el primer ministro soviético; y en la década de 1980, el presidente Ronald Reagan, junto con el líder soviético Mijaíl Gorbachov, negoció acuerdos históricos de control de armas para poner fin a la Guerra Fría. Tales victorias acostumbraron a muchos estadounidenses a imaginar que sus hábiles líderes podían superar bloqueos políticos aparentemente irresolubles de manera decisiva.
Pero son
Las ilusiones de las cumbres y los límites de la diplomacia personalidadTrump y Xi no pueden detener la espiral de tensiones entre Estados Unidos y China.
Así que
No todo está escrito. El petróleo queda para la revolución industrial y, sí, producen problemas las oscilaciones en sus precios guerras mediantes. En la nueva revolución puede ser otra cosa.
De momento (The Guardian),
La IA está generando una nueva ola de populismo económico. Podría ser un punto de inflexión.
Y no está todo dicho, volviendo a Foreign Affairs
La próxima crisis económica mundial podría tener su origen en China.
No todo está dicho. Y el Global Times, en editorial, reconoce
¿El creciente superávit comercial de China está desplazando a otros países?
y concluye
que la "próxima crisis económica global" que temen algunos medios de comunicación estadounidenses se materialice depende de si las principales economías del mundo pueden abordar adecuadamente la transformación industrial, los riesgos financieros y la insuficiente demanda. También depende de si el mundo puede resistir las corrientes proteccionistas y mantener la apertura y la cooperación
Chi vivrà, vedrà
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