Cosas de las redes
21 oct 26
En un editorial El País contra un nuevo linchamiento racista producido en España, se dice
No es la primera vez que ocurre ni será la última. El patrón de dirigir violencia verbal en redes contra un objetivo, con el fin indisimulado de que derive en violencia física, es conocido y se ha intentado ya en Torre Pacheco, en Mocejón o en Southport. No hace falta ni siquiera un suceso real.
Vuelvo al esquema: frustración que genera que lleva a algún tipo de agresividad agresividad que puede terminar en violencia. Y la violencia puede ser más o menos fuerte. Y puede dirigirse contra uno mismo (por ejemplo, depresión, suicidio) o contra algo u otros. Y ese algo puede ser desde un objeto casero sobre el que descargar esa frustración a patadas (un colchón, por ejemplo) hasta algo abstracto, un concepto, algo como la religión de los otros, la ideología de los otros o la (supuesta) raza de los otros (no se olvide que la raza es una de tantas construcciones sociales).
Por lo visto, tener a mano algo sobre lo que descargar esa frustración es algo deseable para el frustrado. Y ahí entran las redes sociales que pueden ofrecer algo sobre lo que descargar la violencia (no necesariamente física: también puede ser verbal, contagiosa en todo caso).
No es necesario que el ataque al "otro" por parte de un grupo sea necesariamente un ataque de frustrados. Haberlos háylos. Liderando u obedeciendo. Sentirnos juntos es suficientemente placentero como para hacer "esto" juntos. Es nuestra forma particular de ser gregarios.
Casi me atrevería a decir que el que una frustración lleve al suicidio o al ataque en masa es una cuestión de personalidad. Individualistas y gregarios, si se me permite.
Total: téngase en cuenta las distintas fuentes de frustración que proporcionan nuestras sociedades, los distintos tipos de personalidad que se la gestionan y los distintos medios de resolver su expresión. Póngase crisis socio-económica, mala educación (cada uno a la suya), potentes medios de incitación (las redes entre ellos, pero no están solas), sentido de grupo y se tendrá el cóctel apropiado para que se den casos de este tipo.
Creo que sólo he ido a dos mítines en mi larga vida política. Tengo varios chats, pero no sigo ninguna red. Mejor no sigo. Tendré que tomar algo para la depresión.
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