Qué hacer
20 oct 26
Anoche, cansado, me acosté relativamente pronto, pero truenos, relámpagos y el sonido de la lluvia me despertaron. Dejé la cama y me puse a ver, con mi Doña, ventanas, rendijas, puertas y cualquier otra cosa que pudiera ser dañada por aquella DANA, eso que antes llamábamos "gota fría", y que queda para el otoño, cuando el mar todavía está caliente, el agua se evapora, el aire ya está frío y el agua que se evapora se condensa. Pasa todos los años con más o menos tragedia. Entonces, de cara al futuro.
Ver qué ha pasado. Algunos vecinos han visto su garage inundado, a otros les ha entrado un aguarrón por la ventana, por la calle venía una fuerte corriente que no ha tenido efectos físicos ni personales, pero que ha dificultado el que unos vecinos ayudaran a otros. Nada que señalar en mi casa, a diferencia de una anterior gota fría que metió agua por el garage y por una claraboya mal sellada. Pero como habíamos obrado en consecuencia, nada pasó esta vez. Pero sí que pasó en la contornada. Y aquí viene el qué hacer.
Personalmente, poco. Estar al tanto de los avisos meteorológicos (el nuestro era amarillo) y tomar precauciones siempre. Un paso más: hablar con la comunidad de vecinos para tomar medidas colectivas fáciles, concretas y eficientes. Otro paso, recurrir al consejo social del Ayuntamiento y pedir revisión de escorrentías, desagües, alcantarillas y altura de aceras. Por decir. Ellos saben y suelen estar al tanto, con contadas excepciones en Valencia que mejor no recordar.
Podemos defendernos, solos o acompañados. ¿Pero podemos evitar la próxima DANA? No, no y no. Pero podemos "torear" sus efectos.
Y ahora demos el salto. ¿Qué hacer ante el cambio climático?
La primera respuesta que aparece es el negacionismo: no hay tal cambio climático o crisis climática. A lo más, un calentamiento temporal y transitorio. Es el trumpismo en sus diversas variantes locales, cada vez con más adeptos.
¿Personalmente? Pues creo que menos que con la DANA. Puedo cambiar (y cambio) mis comportamientos que pueden tener que ver con tal riesgo, pero observo que no conozco a nadie que lo haga. ¿Voy a ser yo el primo que lo haga sin que eso influya nada en el problema excepto en mi vida diaria?. Poco probable.
Podemos, eso sí, ir a la junta de vecinos y al consejo social de Ayuntamiento con nuestras propuestas. Y hasta es posibole que las acepten. Pero no es suficiente. El problema no es local (como lo es mi posible inundación en la DANA). Es planetario.
Y ahí tenemos a los gobiernos del mundo planteándose la cuestión y negándola, ocultándola o tomando "decisiones" para su propia galería (el grupo anterior) pero sabiendo que otros no lo harán con lo que tendrán ventajas, así que ninguno lo hará. A lo más, retórica.
O "resolverlo", como si fuera un "gota fría", diciendo que no hay para tanto y que ya se está haciendo lo necesario. Ya he dado cuenta, aquí, de las "exitosas" reuniones intergubernamentales para "afrontar" la cuestión. Pues eso. Encima, hay intereses económicos a corto plazo y con inmediata influencia en gobiernos importantes que no están por la cuesstión si eso supone recorte de beneficios para sus acccionistas y propietarios que piensan que, "después de mí, el diluvio". Es la economía, estúpido. Así que nada.
Cuando venga la "gota" plantearia, veremos qué hacen los individuos desde sus casas. Claro, como supongo que eso no me va a tocar, dada mi avanzada edad, pue eso, nada. Que venga Dios y lo arregle. Trabajo tendrá, sea cual sea el dios al que le toque hacerlo. Porque hay dioses muy pasivos. Igual monta una nueva religión con la especie superviviente.
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