De qué va la cosa
21 ago. 25
En el mundo, del New Yorker
De entrada, no se aplica al Hemisferio Sur. Pero lo otro, sí que podría.
En las Españas, cada político intenta conseguir sus objetivos que comienzan con mantener/conseguir el poder. Así que algunas elecciones autonómicas y porfía por que las haya generales ya, como quiere el PP, y que se retrasen lo más posible, como quiere el gobierno del PSOE. Vox quiere contar en el caso probable de que las ganara o las ganará el PP. Son útiles, como argumentos, las olas de calor, los incendios, las tormentas, los vientos, lo que haga falta. Y los inmigrantes, claro, aunque sea poco original.
En Palestina. Netanyahu quiere seguir en el gobierno y evitar males personales mayores. Para eso necesita el apoyo de los partidos sionistas que, lo que quieren, en incorporar Judea y Samaria al actual Estado de Israel, hasta conseguir que coincida con la Tierra Prometida a Moisés. Los medios más claros, a corto plazo, son dividir la Franja en Gaza y dividir Cisjordania en dos territorios separados. Y su fin a corto plazo es evitar el mero planteamiento de los Dos Estados.
En Rusia-Ucrania, Putin sabe que puede mantener el poder indefinidamente y, ya puestos, recuperar de momento parte del Imperio. Por lo menos menos, los territorios rusófonos de la actual Ucrania. Zalenski no tiene tan claro mantener el poder, pero, además, pretende mantener los territorios bajo su autoridad según la Constitución vigente.
Lo que pueda pretender ahora Trump en los Estados Unidos es un misterio. En el interior, está menos confuso. Bing dice "Trump no está fingiendo, está persiguiendo abiertamente una reconfiguración dramática del gobierno estadounidense. Si uno lo ve como restauración o interrupción depende de la lente a través de la cual se vea". Otra cosa es afirmar que "Trump pretende redibujar el mapa económico global, fortalecer la economía interna y usar la política comercial como palanca de poder". Poder, sí. Y dinero, también. Caiga quien caiga, pero no él y lo suyo. Dudo que lo que pretenda sea unificar Europa. Igual se unifica sola. En todo caso, cuenta poco.
¿La China?. Existe, sí. Y no está sola. El mundo no acaba ahí. Eso sí. Pero está eso de la civilización.
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